Es usual que haya ocasiones durante tu rutina en las que por diferentes razones te veas obligado a saltarte un día o dos, pero y si te vez forzado a que este periodo se alarge más tiempo.

Un día a tres sin entrenar

Saltarte de uno a 3 entrenamientos no es tan grave, incluso después de un entrenamiento fuerte, tu cuerpo te va a agradecer que te tomes un descansado. Esto es ideal para que tu cuerpo se recupere, los músculos se fortalezcan y recuperes la fuerza.

7 días sin entrenamiento

Las fibras de tus músculos empiezan a suavizarse y generalmente retienes muchos líquidos. Puedes llegar a sentir un poco de hinchazón y cansancio, ya que los niveles de energía en tu cuerpo están desbalanceados. Aquí es donde la mayoría de la gente cae, sobre todo cuando se te atraviesa un periodo de vacaciones. Si no puedes seguir tu rutina normal, es recomendable que al menos salgas a dar un paseo caminando, subas escaleras o te actives de alguna otra manera.

2 semanas a más sin entrenar

Las cosas en general se empiezan a alentar, incluso puedes sentir cambios es tu sistema digestivo, este se vuelve más lento y puedes presentar algo de estreñimiento. A nivel celular los niveles de energía también decaen y tu resistencia cardiovascular se empieza a hacer más lenta. Puede que hasta subir las escaleras te empiece a costar trabajo.

Un mes sin entrenamiento

Lo que habías ganado en resistencia y fuerza termina por desaparecer. Cada vez tienes menos músculos y empiezas a acumular más grasa corporal. El estrés y el insomnio puedes llegar a ser más fuertes y frecuentes.

Medio año sin entrenar

Tus niveles de energía están súper bajos, tu metabolismo está por los suelos y tu cuerpo a entrado en un estado de “reposo” por lo que acumulará más calorías formando más grasa y menos músculo. Tu corazón y tus pulmones trabajan con mayor dificultad porque la sangre circula más lento.