El tiempo de recuperación de una lesión depende de muchos factores, entre ellos, la gravedad de la misma. Cuando se trata de algo grave o de una lesión recurrente, mantener la motivación se convierte en un gran reto.

¿Cuándo podré volver a entrenar? ¿Podré jugar con la misma intensidad?  Es normal que estas preguntas ocupen nuestra mente durante el período de rehabilitación. También es importante que seamos consciente del alto riesgo que supone una recaída si no cumplimos con las indicaciones médicas.

¿Qué podemos hacer para que las lesiones deportivas, su diagnóstico, tratamiento y rehabilitación no se alarguen en el tiempo?

Consejos para acelerar la recuperación de una lesión

Aplicar el tratamiento adecuado en la etapa inicial de la lesión nos ayudará a controlar la inflamación y a reducir la pérdida de tono muscular. También es importante adoptar una actitud positiva ante un proceso que puede alargarse para evitar cualquier frustración.

Además de seguir paso a paso el plan de rehabilitación personalizado que el médico, fisioterapeuta o preparador físico haya diseñado para nosotros, podemos incorporar a nuestra rutina las siguientes recomendaciones:

La tecnología ActiPatch®, tu mejor aliada

ActiPatch® es un microdispositivo terapéutico de uso personal que funciona mediante campos electromagnéticos que actúan en el foco del dolor. Estimulan las células que han resultado dañadas y reducen la inflamación de músculos y articulaciones.

¿Cómo funciona?

ActiPatch® no contiene fármacos, por lo que resulta totalmente inocuo para la salud. Por este motivo, durante los primeros días y hasta notar cierto alivio del dolor, los especialistas recomiendan llevarlo puesto las 24 horas del día.

No solo desaparecerán las molestias, también la sensación de rigidez y la limitación de movimiento. Además, su diseño es tan fino, discreto y ergonómico que nadie notará que lo llevamos puesto.

Incorporar nuevos alimentos en la dieta

Los hábitos alimenticios tienen un efecto directo sobre nuestra salud y bienestar. En este caso, para potenciar una correcta y rápida recuperación será necesario que añadamos determinados alimentos a nuestra dieta como los alimentos ricos en omega 3.

Los ácidos grasos omega 3 están presentes en algunos frutos secos como las nueces y también el pescado azul.

Dormir y descansar lo suficiente

Seguro que los médicos te han repetido en más de una ocasión que un buen descanso te ayudará en la fase de recuperación. Ir a la cama a la misma hora o realizar algunas actividades relajantes como leer un libro antes de dormir mejorarán nuestra calidad del sueño. Mientras dormimos y descansamos correctamente, nuestros músculos y tejidos dañados se regenerarán más fácilmente.

Ahora ya conoces los consejos y hábitos que puedes incorporar en tu día a día. ¡Es el momento de ponerlos en práctica! Como habrás podido observar, son sencillos de llevar a cabo y, además, te pueden reportar grandes beneficios.

Pequeños cambios en tu rutina pueden suponer grandes avances. Recuerda: cuanto antes te recuperes, antes podrás empezar a practicar deporte.